“La noción de paradigma es una expresión de uso
frecuente en los medios académicos y universitarios, tiene su antecedente en la
historia de la ciencia y la filosofía a partir de la publicación del libro en
1962 de Thomas S. Kuhn titulada “La estructura de las revoluciones científicas”.
De acuerdo al filósofo norteamericano la palabra paradigma “es lo que los
miembros de una comunidad científica comparten, y, recíprocamente, una
comunidad científica consiste en hombres que comparten un paradigma” en
términos coloquiales un paradigma es
un conjunto de valores y saberes compartidos colectivamente, es decir, usados,
implícita o explícitamente, por una comunidad, lo cual significa que la ciencia
no es sólo la formulación de leyes, sino lo que comparte una comunidad en
términos de lenguaje, de visión, de socialización y de valoración. A
continuación, se presenta un esquema mental de dicha conceptualización” (Marín,
L.F. 2015)
La noción de paradigma
según Thomas S. Kuhn
Fuente: Elaboración
propia (2017)
En el paradigma
tradicional la educación es un desplazamiento mecánico, así, el conocimiento es
una copia o adecuación a la realidad y el lenguaje un simple medio de
comunicación. La educación es la
ejecución, obtenida después de la búsqueda y hallazgo del conocimiento, de los
medios más expeditos y eficaces para dar, entregar o transportar el saber de un
sujeto que lo detenta a unos sujetos vacíos o carentes de tal (Penalva, J.
2009).
Si nos enfocamos al
paradigma como organización, podemos decir que, se exterioriza en la estructura
del razonamiento y modelo de decisión que utilizan los directivos, tiene que
ver tanto en la observación como con el de la intervención organizacional, se
basan en hechos que se dan por aceptados (Penalva, J. 2009).
En la práctica
educativa existe un sujeto despojado, puro, con potencialidad maleable y
esculpible por el sujeto enseñante. Ese sujeto en estado de pura competencia no
es, por supuesto, el otro, sino
el continente vacío educable de pies a cabeza, ciento por ciento. Este sujeto
no es el de la interacción en una comunidad de lenguaje, mundo y pensamiento.
No es el integrante de la forma de vida y cultura, sino un sujeto abstracto,
separado del contexto y objetivable por una mirada representacional y distanciadora, es decir, si el conocimiento
es una copia o adecuación a la realidad y el lenguaje un simple medio de
comunicación, la educación consiste en buscar los medios más eficaces para
transmitir el saber de un sujeto que lo detenta a unos sujetos carentes o
vacíos de tal, cuya actividad se limita a dejarse enseñar. Desde esta
característica, el paradigma educativo en crisis y, no obstante, persistente es
“curricularizante”. Sólo se entiende desde la visión de un agregado de
temáticas, de asignaturas o de materias. La transversalidad, la flexibilización
y la inter- y transdisciplinariedad no penetran la férrea costra de la
sumatoria de información (Penalva, J. 2009).
“En otras palabras, el
sujeto (alumno) se concibe como una cuenta bancaria en la cual se depositan
conocimientos (Berzunza, C.M,2009).”
Esta educación por
contenidos, como se sabe, se pretende superar al invocar los construccionismos
y los discursos sobre las competencias.
Estas ideas del
paradigma organizacional son concebidas bajo “conocimientos científicos y
técnicos de la administración dividiendo en la coexistencia de un par polar de
ellas, el paradigma formal-mecanicista y el paradigma heurístico”. (Berzunza,
C.M,2009).
“La escuela, de este
modo, debe cumplir un compromiso moral ante la sociedad, en la medida en que es
responsable del ofrecimiento de una buena educación, y, a la
vez, debe adaptarse con
eficacia al contexto social, complejo y cada vez más exigente”. (Penalva, J.
2009).
Podemos sintetizar en
cuatro las perspectivas fundamentales de los estudios sobre
organización escolar (Fonseca,
T et al 1998).
Cada una de ellas gira en torno a un paradigma del cambio.
a) La primera es la
perspectiva económica, y gira en torno al paradigma de la eficacia. Concibe la
escuela como una empresa.
b) La segunda es la
perspectiva sociológica, y gira en torno al paradigma de lo funcional-pragmático. Concibe la escuela como
una organización inteligente.
c) La tercera es la
perspectiva política, y gira en torno al paradigma de la democracia radical.
Concibe la escuela como comunidad de participación.
d) La cuarta es la
perspectiva político-cultural, y gira en torno al paradigma de la inclusión
participativa. Concibe la escuela como comunidad creadora de significados.
“Estas diferencias pragmáticas tienen consecuencias directas sobre las
distintas propuestas que pueden hacerse en el plano de la intervención escolar,
afectando al contexto externo e interno” (Fonseca, T et al 1998)
Para realizar el cambio de paradigma, como señala Tristá
(1998) citado por Fonseca, T et al 1998, presenta una propuesta metodológica
concreta y que comprende los siguientes pasos:
1. Identificación del
paradigma o paradigmas actuales.
2. Identificación de
los elementos internos o externos que condicionaron la
aparición del
paradigma.
3. Análisis del cambio
o tendencias de cambio de estos elementos.
4. Desarrollo de
paradigmas alternativos que consideren las modificaciones
identificadas
en el paso anterior
Conclusión
La concepción de la palabra paradigma, es generalizada y concebida
desde la perspectiva en que se aplique, en el ámbito educativo es aplicada a
como se cree debiera ser la educación institucionalizada. El directivo a su
juicio es quien toma la decisión de la estructura y los modelos que deben
seguirse, confiando en su experiencia conforme al ámbito en que se ha
desempeñado, como señala el texto se basa en hechos que se dan por aceptados,
pero esto va mas allá, no solo debe enfocarse en la organización social, debe
ser realista, en otros contextos, basarse en lo que los miembros de la
comunidad aceptan y apoyan.
Los paradigmas pueden romperse, generar cambios, ello debe reflejarse
en la mejora a los cambios del entorno, pero también en los propios cambios
internos, con el fin de asegurar la supervivencia de la organización, sin embargo,
romper paradigmas significa generar conflictos y es ahí en donde el liderazgo
del directivo juega un papel muy importante, ya que la decisión tomada puede
darse atinadamente para la mejora de los resultados en la institución.
Bibliografía
Berzunza, C.M. y Chi,A.R
(comp.).(2009) “Paradigmas en el análisis organizacional” Antología
organización gestiva e innovación educativa. Campeche: UPN (Digital) pág.
72-75.
Fonseca, T. (1998). El enfoque
de paradigmas en las Instituciones de. En T. Fonseca, El enfoque de paradigmas
en las Instituciones de (pág. 15). Cuba: Universidad de Matanzas. Cuba.
González, F; (2005).
¿Qué es un paradigma? Análisis teórico, conceptual y psicolingüístico del
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Marín Ardila, L F;
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Penalva Buitrago, J;
(2009). Paradigmas escolares vigentes. Influjos en el sistema educativo español.
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